Por Abel Medina Sierra – Investigador cultural*.

Con especial énfasis en los últimos meses del año anterior, una canción vallenata compitió por los primeros lugares con éxitos recientes y de intérpretes muy de moda como Peter Manjarrés, Elder Dayan Díaz, Churo Díaz y Diego Daza. Se trata de la canción de Jorge “Pitufo” Valbuena “No te vayas”, en la voz de Alex Manga y el marco musical de Omar Geles y su grupo Los Diablitos. Esto no tendría nada de raro, si no tuviéramos en cuenta que, por un lado, esta unión musical hace una década está separada. Por el otro, esta canción pertenece al álbum “Versión original” que salió al mercado en el 2002: ¡Hace 18 años! Fue tanto el éxito de la canción que, Alex Manga debió incluirla en una producción reciente.

Contenido sugerido:

• ¿Guajira Azul?, que Mal… agón

• Un beso, una boda, mil estigmas

• ¿Mujeres a carta cabal?

Mucho antes, desde hace unos 4 años, una canción del mismo autor, en la voz de Enaldo Barrera “Diomedito”, comenzó a ser recurrente en cuanta cantina, billar, verbena y rumbeadero del Caribe colombiano. Se trata del paseo “Si no peleamos”, obra que había sido grabada por sus intérpretes en el año 1996, unos 20 años antes de su furor mediático. Al igual, “Sigo esperando” una canción con autoría e interpretación de Fabián Corrales, casi desapercibida para el 2005 cuando apareció en el álbum con Chemita Ramos “Nuevamente somos los dos”, desde hace unos dos años, se ha vuelto infaltable en toda lista de reproducción junto con los clásicos del género vallenato. Tuvo que “seguir esperando” más de 12 años para redimirse esta canción.

No son los únicos casos, es más común de lo que los melómanos piensan que, canciones que pasaron inadvertidas en las preferencias de los grandes medios, que nunca estuvieron en el listado exclusivo del hit parade, que no fueron ni promocionadas ni muy privilegiadas por la mayoría del público ni de los medios, con los años adquieran una inusitada y refrescante segunda oportunidad y logre posicionarse comercialmente. Sucedió con canciones como “Volví a llorar” interpretada por Jorge Oñate, “Así no es ella” por Beto Zabaleta, “El mismo de ayer” y “Dos corazones” de Diomedes Díaz y muchos casos más.

Qué explicación puede tener este fenómeno de reviviscencia, qué procesos culturales ocurren para que los medios le quiten el polvo que sepulta a estas buenas canciones y las hagan más audibles y visibles que cuando salieron. Esto contradice la teoría gramsciana de hegemonía versus subalternidad, según la cual, en estos casos, son los medios hegemónicos los que hacen visible los productos culturales; solo las canciones escogidas por los medios tendrían así, la oportunidad de “pegar” en el gusto popular.

Pero, teorías más recientes, han postulado que los medios hegemónicos también dejan unas fisuras, a través de las cuales, lo subalterno, puede hacerse visible. Eso ha ocurrido con estas canciones, a las cuales, los programadores de radio llaman “recurrentes”. Muchas de estas canciones no sonaron en la radio ni en la televisión, pero por allá, en los picós de barrio, en los parlantes playeros, en las cantinas y billares de los mercados públicos, alguien se dejó seducir por esas canciones y la repite tanto que termina contagiando a otros. Consultados algunos radialistas, opinan que la mayoría de estas canciones las pegaron los picós, la gente comienza a pedirla en las emisoras, y así, sin derecho a piso de payola, sin promoción de sus intérpretes, por imposición popular que viene de abajo y no de arriba, termina con éxito una canción trasnochada y ya casi olvidada.

Le puede interesar: 

• Cambio de alcalde, seis modos de moda

• Diatriba para Ana Del Castillo

• Vendedores de Salvación

Por otra parte, en los últimos años se ha impuesto una práctica que también ha contribuido a ese proceso de “rescate” de canciones que merecieron ser exitosas y terminaron sepultadas o eclipsadas por otras. Se trata de los covers, o versiones acústicas que los intérpretes, exitosos o nuevos, hacen de canciones ya grabadas por otros. Muchos de estos covers tienen miles de reproducciones en redes sociales, en especial por YouTube, eso hace que los melómanos se interesen en conocer la versión original y las pidan a los medios. Recordemos que la talentosa Ana del Castillo hizo un cover de “Sigo esperando” con miles de reproducciones, eso ayudó mucho a un nuevo aire para esta canción. El que hizo Silvestre Dangond de la canción de Luis Egurrola “Después de tantos años”, grabada inicialmente por Jesús Manuel con Los Diablitos o Rafa Pérez de “Mi novia mujer” del mismo intérprete, actualizaron en las preferencias del público estas dos canciones que no solo sonaron en las nuevas versiones sino en la original.

Esta recurrencia es una oportunidad de justicia con canciones que bien vale la pena escuchar y a las que alguna vez, el selectivo e inexorable hit parade ignoró.

*Las opiniones expresadas en este espacio son responsabilidad de sus creadores y no reflejan la posición editorial de revistaentornos.com

medinaabelantonio@gmail.com