Por María Isabel Cabarcas Aguilar
Hablar de Hiadees De Kom Henríquez es recorrer, en gran medida, la historia reciente de Riohacha. Sus innumerables anécdotas dan cuenta de su compromiso con las causas sociales y su férrea convicción de que, para salir adelante, es necesario un indomable espíritu laborioso que la ha movilizado durante décadas, y son sus frutos los que hablan hoy por ella.
Entre risas, comparte jocosamente las historias de las cuales se compone su vida misma, evidenciando en todo momento una admirable capacidad de adaptación, resiliencia y un inagotable sentido de compromiso con las causas que Dios y la vida le han permitido liderar.
En todo momento, su disposición familiar ha estado enfocada en apoyar, impulsar y acompañar a sus muchos sobrinos en la conquista de sus sueños académicos, así como en ser un pilar fundamental del bienestar de sus seres queridos de todas las formas posibles. Esto ha sido gracias a que, tempranamente, su laboriosidad la llevó a vincularse como funcionaria pública, siendo llevada de la mano de destacadas mentoras del trabajo secretarial a nivel local, siendo una de ellas Ena Luz Aguilar Arismendy (Q.E.P.D.).
Al mismo tiempo, su ímpetu por el servicio al prójimo la llevó a pertenecer al Club de Leones, siendo destacado miembro de esta organización internacional por más de 20 años. Este no fue el único gremio al que dedicó parte de sus esfuerzos. También perteneció a la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de La Guajira, del Fondo Mixto para la Promoción de la Cultura y las Artes de La Guajira y, varias décadas atrás, a CADES, en los años setenta y ochenta, junto a otras destacadas secretarias de los sectores de entidades públicas y privadas de La Guajira.

Hiadees, quien disfruta conocer nuevos destinos, relata, con una privilegiada memoria, sus muchos viajes como parte de las delegaciones que recorrieron Colombia y el mundo, siendo una de las más memorables la visita en 1994 a la isla de Aruba, la cual habita entre sus entrañables afectos por haber vivido allí su adorado padre. Cuenta que uno de los conferencistas de aquel evento fue el destacado lingüista José Ramón Todd Dandaré, con una ponencia sobre el rol de las mujeres en la economía. Ese y otros entrañables momentos se guardaron por siempre en su memoria, por todo lo aprendido y vivido en ese paraíso feliz del Caribe, el cual visitó recientemente para ser parte de la delegación de invitados especiales por Fundación Rancho, dirigida por Clifford Rosa, para participar en los actos conmemorativos de la abolición de la esclavitud en Aruba el 1 de julio.
Uno de los legados familiares que más orgullo le hace sentir es ser sobrina del líder y activista anticolonial surinameño Anton De Kom, hermano de su padre Henny De Kom. Su papá vivió, trabajó y murió en la isla de Aruba, siendo recordado por su recto actuar en el trabajo y en la vida. En Paramaribo, capital de Surinam, la universidad lleva su nombre, al tiempo que su fotografía está ubicada en el billete de 250 gulden de 1988, existiendo, además, una estatua en su honor tanto en su país de origen como en Ámsterdam.
Por otra parte, el Reino de los Países Bajos, a través de una carta firmada por el Rey Willem-Alexander Claus George Ferdinand van Oranje-Nassau, le expresó a la familia De Kom su perdón por los dolorosos tratos a los que fue sometido en persecución por su férreo activismo por la libertad y la igualdad de la población surinameña. Anton De Kom fue el autor de “Nosotros los Esclavos de Surinam”. Este libro fue publicado con censura en 1934.
El prócer, lamentablemente, falleció como uno de los cientos de víctimas en el campo de concentración de Sandbostel tras ser apresado por las tropas nazis en el Hotel Oranje en Scheveningen. El activista había llegado a Países Bajos en calidad de exiliado desde Paramaribo en 1933. Hiadees guarda como un tesoro la carta, la cual porta como prueba del heroísmo de su honorable tío y del impacto que sus valerosas acciones generaron por el bienestar, la igualdad, la libertad y los sueños fraternos de su pueblo.


En la búsqueda de sus sueños de emprendimiento, creó Copicentro La Guajira, un negocio totalmente innovador para ese tiempo, el cual brindó sus servicios con excelencia a la comunidad desde 1994 hasta el 2010. Este centro de copiado y transcripción, ubicado estratégicamente en el centro de Riohacha, fue por muchos años el favorito de una amplia clientela por la calidad de los servicios ofertados, generando grandes satisfacciones. Antes de ello, al ubicar su domicilio en el barrio Coquivacoa, había abierto un puesto de comidas rápidas, siendo este el primero de ese sector residencial. Ese anhelo de crear empresa la llevó a formarse en todos los cursos que le permitieran adquirir nuevos conocimientos para desempeñarse mejor como propietaria de sus negocios.
Madre de Jhon Palacio De Kom, destacado empresario fundador de Sanipublic, abuela de Alexandra y Miguel, y tía adorada de sus numerosos sobrinos y sobrinas, para quienes ella ha sido otra madre protectora y, al mismo tiempo, exigente y alcahueta.
Hoy se regocija en la sencillez y la paz de los pequeños detalles que una vida soñada le brinda. Escuchar el canto de los pájaros en su apartamento, visitar a sus amistades y familiares, tomar una buena taza de café humeante, cuidar su salud alimentándose sanamente, apoyar las causas culturales y sociales, compartir cada tanto con su hijo y sus nietos, y viajar para seguir conociendo esos destinos anhelados que tanto disfruta recorrer, con el asombro que desea seguir brindándole a sus sentidos.
Mujeres como Hiadees De Kom Henríquez nos recuerdan el valor de vivir una vida con sentido y propósito, haciendo el mayor bien posible a quienes nos rodean y dejando una huella de servicio y calidad humana en la tierra que la vio nacer y en la que tanto cariño ha sembrado en el corazón de sus seres queridos y de quienes han tenido el privilegio de coincidir con ella en el camino de la vida.
