Tras el anuncio de que Cerrejón pedirá retiro voluntario a unos 450 empleados, los alcaldes de Riohacha y Hatonuevo manifestaron su preocupación frente al impacto que generará esta situación en sus territorios.

El alcalde de Riohacha, José Ramiro Bermúdez, expresó su inquietud por cuanto en la empresa se concentra un porcentaje de la fuerza laboral de esta capital.

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“Somos conscientes de la inestabilidad económica que esto genera en varios hogares de Riohacha y La Guajira, que percibían recursos por la dinámica de la empresa minera, por eso hemos sido enfáticos en rechazar la sorpresiva medida; no obstante, nos preocupa la escalada de tensiones entre las partes”, expresó en un comunicado.

Convocó al gobernador, a los alcaldes de La Guajira, al sindicato y a la junta directiva de la empresa para identificar líneas de acción que permitan avanzar hacia la solución.

“Manifiesto mi disposición y la de toda esta administración para fungir como garantes en la mesa de diálogo”, indicó.

Por su parte, el alcalde de Hatonuevo, Luis Arturo Palmezano hizo un llamado a la sensatez y al diálogo, sobre todo después del acto incendiario que se registró en Riohacha, que fue atribuido a un exempleado de la multinacional.

“Desde ya hemos puesto en marcha un operativo de seguridad con la fuerza pública para brindar la seguridad necesaria, aquí no vamos a permitir actos hostiles de quienes quieran sacar provecho de la situación, si alguien tiene información por favor facilitarla a la Policía Nacional. Insistiremos en nuestro llamado al diálogo que permita buscar una solución por el bien de todo el departamento”, enfatizó.