Por María Isabel Cabarcas Aguilar*. 

La reciente inauguración de Centro Coworking, ubicado en la esquina de la calle 3 con carrera 7 en pleno centro histórico de Riohacha, un proyecto apoyado desde sus inicios por Fondo Emprender, me lleva necesariamente a hacer dos importantes reflexiones: ¿Cómo influye la familia en las tendencias y preferencias de generación de ingresos de sus miembros? y, ¿Cuál es el estado actual del ecosistema emprendedor de La Guajira para promover que iniciativas como esta germinen y sean sostenibles?

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Los hermanos Iguarán Barrios, Xail, Eca y Sharee, nacieron en medio de una familia de empresarios. En sus padres vieron el ejemplo vivo del valor de la laboriosidad combinada con la independencia, y al mismo tiempo, de su entrega y disposición permanente como para estar presentes en cada momento determinante de su infancia y su adolescencia. Por su parte, Henitzo Martínez creció viendo a su familia mucho más enfocada hacia la empleabilidad y específicamente, en el sector público. Sin embargo, desde que fue consciente de la realidad del contexto en el que había nacido, y siendo un adolescente, tomó la decisión de generar condiciones de independencia económica lejos de los escenarios laborales de los entes estatales, a través de un modo de vida distinto y desconocido en su entorno familiar: el emprendimiento.

A estos cuatro jóvenes guajiros los ha unido la innovación, el conocimiento, la academia, la creatividad, y por supuesto, la decisión de emprender en un ambiente altamente competitivo, en el que ellos han decidido mejor, cooperar. Juntos han generado iniciativas como Fuck Up Nights en el año 2014, en el año 2015 nacieron Bambalinas como empresa y como Fundación,  el Reto Inspira en el año 2017, y más recientemente Centro Coworking, cuyo nacimiento ha estado apalancado en el renombrado Fondo Emprender, creado por el Ingeniero Darío Montoya, hoy Embajador de Colombia en Brasil, quien siendo Director General del Servicio Nacional de Aprendizaje -SENA-, le apostó a este programa que a través de la entrega de capital semilla condonable, apoya a los emprendedores de todo el país, entregando cuantiosos recursos y generando acompañamiento técnico en la consolidación de cientos de ideas de negocio los cuales se han puesto en marcha en todo el territorio nacional. En La Guajira, Al Arz Delicias Arabes, Nina Kite Hostel, Kenya Palacio Bocaditos Dulces y Salados, entre otras empresas, han hallado los recursos económicos y la asesoría necesaria para nacer y posicionarse entre los preferidos del público local.

Centro Coworking, es el primer centro empresarial de La Guajira. Un espacio diseñado para colaborar, cooperar, co-crear, conectar y coincidir. Allí, los empresarios podrán alquilar oficinas privadas, salas de reuniones, llevar a cabo eventos ejecutivos y también los nuevos emprendedores, recibirán asesoría y acompañamiento para desarrollar sus ideas y diseñar planes de negocio, pues así lo han soñado sus creadores.

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Presenciar el nacimiento de estos espacios, genera inevitablemente, un efecto profundamente esperanzador e inspirador. Que las nuevas generaciones se atrevan con entusiasmo a contradecir cualquier augurio pesimista teniendo en cuenta la profunda crisis institucional que ha atravesado La Guajira, producto en parte de la corrupción y de la inestabilidad institucional que por ocho años la ha azotado, nos hace sentir que su fortaleza, su ética de trabajo, su disciplina, su preparación y su compromiso con el presente y el futuro de esta tierra, de alguna forma nos representan a todos los que seguimos creyendo que aún hay mucho por hacer, que si existen actores institucionales como el SENA y la Cámara de Comercio de La Guajira rodeando a los emprendedores y que si es posible crear empresas innovadoras, rentables y sostenibles que permitan con su posicionamiento, crear valor con un sello de responsabilidad social y transformar de la mano de otras iniciativas, su entorno, pues, como lo afirmó Henry Ford: “No pueden haber empresas sanas en una sociedad enferma”. Y aunque el reto del sector privado es enorme, también son gigantes los pasos que las nuevas generaciones vienen dando como agentes de cambio y como pioneros a través de apuestas innovadoras y de sueños convertidos en realidades trascendentes.

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