Para Náfer Durán dejar de tocar su acordeón es morir en vida
Por Juan Rincón Vanegas No tocar el acordeón para el Rey Vallenato Náfer Santiago Durán Díaz es morir en vida porque desde los siete años ha estado pegado a su vida, y es el más grande tesoro musical porque le ha regalado paseos, merengues, sones, puyas, cumbias y tamboras. Aquella mañana estuvo sentado al lado…
