Obra guajira de danza fue seleccionada entre más de 1.300 propuestas y llegó a Circuitos Vivos

Más de 200 personas participaron en una jornada artística y académica organizada por Maldonado Arte y Cultura Fundación, en el marco de la estrategia Circuitos Vivos, impulsada por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes para promover la circulación de las artes escénicas en el país.

La programación comenzó con el conversatorio «La creación en danza en el Distrito de Riohacha», espacio que reunió a representantes de Maldonado Arte y Cultura Fundación y de la Compañía Artística Recreo para analizar los procesos creativos y el desarrollo de esta disciplina en el territorio.

Posteriormente, el público asistió a la presentación de la obra «Tejedores entre mar y río», propuesta seleccionada en la convocatoria nacional Circuitos Vivos, que acercó esta creación escénica a la comunidad guajira.

Según información suministrada por la organización, la convocatoria recibió más de 1.300 postulaciones en áreas como danza, música, teatro y circo. De ese total, solo 12 proyectos de danza fueron escogidos a nivel nacional, entre ellos «Tejedores entre mar y río», presentada por Maldonado Arte y Cultura Fundación.

Asimismo, la entidad destacó el respaldo del Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes por impulsar estrategias que fortalecen la circulación de obras, dinamizan el sector cultural y amplían las oportunidades para los creadores regionales.

Al cierre de la jornada, el director de Maldonado Arte y Cultura Fundación, Alex Vega Maldonado, afirmó que «Circuitos Vivos representa una oportunidad invaluable para que los procesos de formación artística encuentren escenarios de circulación y diálogo con la comunidad. Ver a más de doscientas personas disfrutando de esta obra demuestra que existe un público interesado en la danza y en las historias que nacen desde nuestro territorio».

El gestor cultural agregó que la experiencia permitió a los bailarines asumir nuevos retos interpretativos y fortalecer su proceso artístico. «Para nuestros bailarines, esta experiencia significó resignificar su labor artística, enfrentarse a nuevos retos interpretativos y vivir un proceso escénico que difícilmente se presenta de manera frecuente en Riohacha. Este tipo de espacios fortalecen el crecimiento de nuestros artistas y consolidan el desarrollo cultural de La Guajira», concluyó.