Lays Movil y Alewashi: exaltando por 10 años el arte wayuu en Colombia y el mundo

Por María Isabel Cabarcas Aguilar

Al llegar a la comunidad wayuu Paraíso, cayendo la tarde a finales de junio, un sonriente coquero me esperó para disfrutar el jugoso elixir de esa exquisita fruta del Caribe que tanto disfrutamos quienes tenemos el privilegio de habitar este terruño. La mejor bienvenida para un evento que, con esa forma de recibirnos a los asistentes, se auguraba como memorable.

Cada detalle daba cuenta de la maravillosa experiencia que se habían propuesto crear quienes tuvieron a bien idear el lanzamiento de la nueva colección que Lays Movil presentaba para sus aliados, amigos, familia y el público en general.

Entre el delicioso catering de Antonia’s Patisserie y los bellos detalles de la planner guajira Tivisai Bonivento, el propósito era claro: consentir al amplio público que, con sobrados méritos, ha venido conquistando Alewashi a través de las hermosas piezas artesanales que exponen con maestría el inmenso talento creativo y el diálogo intergeneracional que promueve la pervivencia de tradiciones tan esenciales y hermosas como el tejido wayuu, que con tanto orgullo representan a La Guajira y a Colombia en el mundo.

Entre mochilas, susus y hermosos chinchorros, se caminaba entre las piezas expuestas para observar de cerca los detalles que han logrado la consolidación de Alewashi como la reconocida marca que es y que tantas satisfacciones le viene generando a la joven empresaria.

Pero Lays no está sola. Todo lo contrario, bajo el cercano afecto de su extensa prole e inspirada por la admiración que siente por su madre, la matrona wayuu Carmen Gámez, y sus hermanas, lidera un taller de artesanas que se encargan de hacer realidad hermosos diseños que han llegado a muchos rincones de Colombia e, incluso, a otros países.

Esta vez, el homenaje era para nuestra tradición musical vallenata y el Festival Francisco el Hombre, a través de la colección que homenajeaba el más importante festival de la capital guajira. No en vano, la cita se había dado justo en medio de esos días que ya resultan convocantes para un público amplio que cada año se da cita alrededor de la variada agenda.

Lays es la sexta de ocho hermanas. Ella hace parte de una fuerte red de sororidad en medio de la cual se fortalecen los sueños sobre los cuales emerge y se destaca, con sobrados méritos, Alewashi.

Desde esta marca, que en español significa: “Unidos” y que nació hace 10 años, han surgido diversidad de productos artesanales que, con la determinación férrea de quien la regenta, se han venido tomando los mercados, llegando a conquistar a los clientes que prefieren el resultado de la dedicación de las manos de más de 120 artesanas, quienes, bajo un modelo de comercio justo, han sido parte de este valioso proyecto que se viene consolidando como una vitrina que respeta el conocimiento ancestral, al tiempo que se adentra con firmeza hacia la innovación.

Lays expresa que: “ALEWASHI nació del profundo amor por mis raíces wayuu y del deseo de honrar el legado que heredé de mi abuela Ángela Pimienta y de las mujeres que, con sus manos, han mantenido viva nuestra tradición. Desde muy joven entendí que cada mochila es mucho más que una artesanía: es una historia, una identidad y una forma de preservar nuestra cultura. Mi mayor motivación ha sido demostrar que la tradición y la innovación pueden caminar juntas. Quise crear un proyecto que dignificara el trabajo de las artesanas wayuu, generara oportunidades para ellas y llevara nuestro arte a escenarios nacionales e internacionales, sin perder su esencia”.

La noche llegó para llevarnos por un viaje musical a través del inmenso talento del maestro Marciano Martínez, quien, acompañado de las notas del homenajeado acordeón, nos deleitó generosamente a los presentes, dándonos un hermoso paseo por sus más notables composiciones para el folclor vallenato.

Felicitaciones, Lays, a ti y a todas las mujeres que te han venido acompañando en esta noble gesta por el arte wayuu. Que continúen llegando las satisfacciones que honran tus raíces y que hacen que el legado de mujeres inolvidables como la destacada maestra artesana Cecilia Acosta (Q. E. P. D.) continúe mostrando la más bella faceta de este departamento, cuyo nombre, La Guajira, da cuenta de la feminidad que valientemente la atraviesa para marcarla con identidad cultural.