Por Emilsa Rojas Atencio.

Eternamente Ruth…

Naciste en tierra amable un sublime día de agosto
en un albor pintado con prisma de mágicos colores
esos mismos tonos de los valles cautivadores
que alegraban el corazón encendiendo tus pasiones.

Con donaire de mujer exótica, dulce como un bolero
en tu caminar se confundía la frescura del nordeste
con el arrebol del atardecer riohachero

celoso se ponía el mar buscando tu mirada en el horizonte celeste.

Dama de espléndida elegancia, de tropical sonrisa
exquisita prosa, corazón sensible, de nobles pensamientos
oasis de jardín de dulces fragancias, recia como la brisa
a tu lado se refrescaba todo aquel sin aliento.

Los acordeones de notas alegres hoy siguen llorando
las mujeres de Francisco retiraron sus sombreros
en el callejón de las brisas el viento sigue parado
las flores, aunque se humedezcan de tristeza siguen muriendo.

La Riohacha que amaste te correspondió con locura
con un amor indestructible, como se ama una sola vez
la pasión con la que siempre esculpías cada escultura
nos llevó a amarte más que nunca, nos enamoró tu exquisitez.

Adiós, hermosa novia de Riohacha, bella dama guajira,
romántica como la rosa roja, desbordante en amarillo
tus huellas son imborrables, sentimos  el lamento en las liras
cuidaremos eternamente las flores para que jamás pierdan tu brillo.

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