Las casitas de tablas

Mientras el profesor Vargas desplegaba sus planos e imágenes y nos hablaba de las características de dichas viviendas que, aunque pequeños tenían aleros y alturas que permitían aprovechar las corrientes de aire del Caribe, yo veía desfilar eventos indelebles de mi infancia. A veces un espectador silente es parte de la historia, aunque el expositor no está obligado a saberlo. Por esos mismos años, el general Rojas Pinilla envió 16 cabañas de madera finlandesa a la Intendencia de La Guajira. Esta era gobernada por el coronel santandereano Jorge Villamizar Flórez.

Doscientos años de imprenta y sed

En un trabajo de investigación mas amplio sobre el legado comercial e histórico de la familia Rois-Roys, he documentado sobre Rois Méndez lo que cito a continuación: Jacob Rois Méndez Jr. aparece registrado en los protocolos de los archivos notariales de 1838 como súbdito de su majestad el Rey de los países bajos, vecino de Curazao y socio de la casa Méndez Salas y Compañía, Capitán de la goleta “Diligencia” y residente en Riohacha.

LA CONEXIÓN LIBANESA EN MAICAO, NO TAN “SANTA”

Si en el país la noticia generó escándalo, mucho más lo fue en Maicao, ciudad desde donde se inició este emporio que llegó a tener más de 70 locales en el país y muchos más en la modalidad de franquicia.  Es que fue en “la vitrina comercial” que comenzó esta historia, cuando en 1996, la pareja libanesa conformada por María Karameddin y Ahmad Ibrahín Gebara, abrieron el primer almacén para vender ropa “barata” que compraban en remates y outlets de Panamá.

EL TIEMPO DE LOS VATES

También, a nivel local, un despistado y ultraderechista periodista pronosticó que la marcha del 26S haría temblar al petrismo, otro de estos que publican píldoras de rumores dio por seguro que después de la marcha caería el ministro de hacienda y habría la primera crisis ministerial. Todos ellos, tan buenos adivinos que hacen parte de los creadores de aquellas famosas profecías “Petro nunca será presidente” y “Petro ya llegó al techo en votación”.

Crónica Gustavo Gutiérrez ha recorrido un camino largo lleno de canciones

El maestro Gustavo Gutiérrez Cabello llegó a sus 83 años de vida, dándole gracias a Dios y agradeciendo la gran acogida a sus bellos cantos. Gran manera de seguir transitando ese camino largo que lo ha convertido en el poeta cantor del vallenato.

Es una crónica donde cuenta aspectos de su vida y de sus hazañas musicales metido en el corazón de Valledupar.

GLOSAS AL SISTEMA EDUCATIVO INDÍGENA PROPIO

En el caso de La Guajira, se han desarrollado mesas de socialización con algunos actores, pero, al conocer el texto del SEIP, más han sido las impugnaciones que los avales. La mayoría de objeciones vienen de parte de los docentes que trabajan en escuelas indígenas quienes ya, con respaldo sindical de Asodegua, están en abierta oposición a su implementación.

El Centro incordio

Este devenir histórico ha ido dejando vestigios en el centro de la ciudad. Las casonas de época guardan en su arquitectura y sus paredes de calicanto un capital de memoria con escasa valoración social e institucional que amenaza con perderse en las ínfulas y la evocación. El turismo creciente goza de caminar por los estrechos andenes del centro, optan por hoteles y hostales que no los alejen de sentir el nordeste y retratarse en el atrio de las catedrales del tiempo que son las casonas.

El Festival de la Leyenda Vallenata, entre la tradición y la innovación

Para la música vallenata, el festival representó, por una parte, que lo que antes se tenía como un estilo regional de la música de acordeón del Caribe colombiano, escalara a un nivel autónomo de género y, no cualquiera, sino el que, desde los años 90, está en la cima de preferencias en el país según lo revelan las encuestas de consumo cultural. El festival sentó un canon sobre los ritmos, estilos, repertorios, instrumentos, es decir, implícitamente, el festival legitimó, basada en la tradición de la provincia de Padilla, del Valle de Upar y el Magdalena bajo, lo que era vallenato, lo que implica también lo que no lo es.

2023: ¡AÑO DE LUIS ENRIQUE MARTÍNEZ!

En el año 2020 se sintieron convocados algunos actores y se dio la primera reunión virtual para visibilizar el centenario. Asistieron miembros del grupo de investigación Luis Enrique Martínez de la Universidad de La Guajira, los de la Fundación Luis E. Martínez de El Hatico, gestores como Pedro Verbel quien después se convirtió en asesor de esta fundación, gestores culturales del Cesar, entre otros. La dinámica, aunque con altibajos, generó un proceso de empoderamiento y apropiación social en El Hatico a través de la fundación. El apoyo del Fondo Mixto fue clave, su anterior gerente, Fredy González, no solo les aportó para la creación del centro de memoria Luis Enrique Martínez, sino de un proceso de formación en música vallenata y la formación de vigías del patrimonio.