Expertos aseguran que la suciedad hace que las mascarillas no protejan al máximo e incrementa el riesgo de sufrir ciertos problemas, incluído contagiarse de Covid-19.

Indican que el polvo y otras partículas que están en el ambiente saturan el filtro pasado un tiempo y se reduce su capacidad de filtración, por lo tanto no son tan efectivas como al inicio de su uso.

Así lo afirma David Díaz Pérez, coordinador del Área de Enfermería Respiratoria de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Añade que incluso pueden convertirse en un vector de transmisión del virus si se dejan sobre superficies inadecuadas o se manipulan con las manos sucias.

La primera barrera corporal bajo la mascarilla es la piel, por eso es la que tiene más papeletas para sufrir los efectos del mal uso. “Lo que sabemos es que es más frecuente la aparición de lesiones en la zona cubierta por la mascarilla, y que esas lesiones pueden ser de distintos tipos. La que más vemos es el acné friccional, un tipo de acné que se produce por el roce”, explica el dermatólogo Raúl de Lucas, coordinador del Grupo de Dermatología Pediátrica de la Asociación Española de Dermatología y Venereología (AEDV). Otros posibles “daños colaterales” son la rosácea, el enrojecimiento, la irritación y el picor —en especial entre personas con la piel sensible, dermatitis atópica o seborreica—.

Óscar Castro Reino, presidente del Consejo General de Dentistas de España, explica que en la boca conviven millones de bacterias pertenecientes a unas 300 familias diferentes, y que lo hacen en simbiosis. Teóricamente, la falta de oxígeno podría alterar el equilibrio y provocar que determinadas bacterias orales patógenas pudieran desarrollarse y comerle terreno a las demás. Sin embargo, “es altamente improbable que en las condiciones habituales de uso de las mascarillas se produzca esta situación de falta de oxígeno. Ni siquiera usar la mascarilla más horas de las estipuladas se relaciona con ningún problema oral, al menos con clara evidencia científica”, afirma Castro Reino.

Lo que se aconseja es seguir las reglas básicas de higiene, no usarlas más del tiempo debido y guardarlas en un lugar limpio y ventilado.