Por Weildler Guerra y Tivi López.

Hoy presentaremos un plato que se prepara en diferentes lugares de La Guajira, pero que evoca a San Agustín de Fonseca, un municipio caracterizado por su buena cocina en la que se destaca el aprovechamiento de los diversos animales del monte. El conejo suele conseguirse a lo largo de las vías transitadas de La Guajira o en las plazas de mercado en donde es llevado por los cazadores indígenas que viven de su captura. Campesinos e indígenas tienen decenas de relatos en las que el conejo aparece frecuentemente como un astuto embaucador y como un mentiroso contumaz.

¿Por qué hay tantos conejos en La Guajira? En una narración recogida por Odilón Montiel se cuenta que en otros tiempos abundaban los jaguares en el norte de la península, pero los vecinos de ese territorio comenzaron a culpar al jaguar, que entonces era un wayuu llamado Kulilapaat, del frecuente hurto de muchos chivos de sus corrales. Por ello el jaguar reunió a sus familiares del clan Uliana:: al conejo llamado Koyochon, al gato llamado Musa y también a sus cuñados como el zorro, llamado Wankasit. Para evitar dar muerte a sus acusadores y evitar una guerra en la que se vieran involucrados sus parientes el jaguar los invitó a marcharse juntos a zonas más húmedas y fértiles como la Sierra Nevada o la Serranía de Perijá. A esa propuesta su pariente el conejo le respondió: entendemos tu deseo de marcharte, tú eres grande y fuerte Kulirapata, tienes solo entre uno y dos cachorros, puedes prosperar en tierras lejanas. Yo, en cambio, soy muy prolífico y pequeño, como es de todos conocido, mi mujer suele tener hasta ocho o diez hijos. ¿Cómo mantendré a mi numerosa familia en esas tierras extrañas? Aquí al menos conozco estos montes y puedo rebuscarme y darles de comer a mis hijos”. Todos los miembros del clan Uliana aprobaron la intervención del conejo. Esa noche, al calor del licor que se consumía en la reunión, a Kulirapata el jaguar, que ya estaba ebrio, se le desacomodó el guayuco dejando ver una larga cola moteada. Desde entonces el jaguar, que antes era un humano, se transformó en el animal que conocemos hoy y que abunda en las sierras boscosas y húmedas mientras que escasea actualmente en la Alta Guajira en donde son numerosos sus otros parientes como el gato y el conejo.

Para preparar el conejo en coco empleamos los siguientes ingredientes: dos conejos, dos cocos, ají dulce, cebollín, ajo, mostaza, pimenta negra, pimienta de olor, aceite achiotado y sal.

Ingredientes.

Despresamos el conejo cortamos las verduras y maceramos el ajo. Licuamos el coco con muy poca agua y preservamos el primer licuado del coco. En un caldero ponemos el conejo le agregamos, las verduras, el ajo, la mostaza, la sal y las especias. Luego añadimos el licuado del coco y el punto de aceite achiotado. Mezclamos, tapamos y dejamos cocinar todo por unos cuarenta minutos a fuego medio.

Conejo en coco.

El conejo en coco puede tener diversos acompañantes entre ellos el arroz blanco y la yuca cocida, ese noble tubérculo tan importante en la historia de América cuya domesticación puede tener como mínimo unos cinco mil años de antigüedad y que ocupa un lugar prominente en la alimentación de la población campesina. Recuerde antes de consumirlo saludar respetuosamente al conejo, ese astuto abuelo al que muchos seres humanos estamos unidos desde los tiempos mitológicos por relaciones de parentesco y consideración.

Conejo acompañado de yuca.

Conejo con arroz.

Mesa servida.

Mesa servida.

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