En La Guajira, un emprendimiento está convirtiendo este residuo en una oportunidad para el ambiente y las comunidades.
Hay residuos que desaparecen de nuestra vista en cuestión de segundos. Después de preparar unas papas, una empanada o cualquier alimento frito, muchas veces el aceite termina en el lavaplatos y pareciera que el problema también se fue por la tubería. Pero no es así.
En La Guajira, una ingeniera ambiental decidió mirar ese residuo de otra manera. Donde muchos veían un aceite que ya no servía, Chaygen Rosario Oñate Correa encontró una oportunidad para cuidar el territorio, generar empleo y demostrar que la economía circular también puede comenzar en la cocina de una casa.
Chaygen es ingeniera de Medio Ambiente, especialista en Análisis y Gestión Ambiental y magíster en Ingeniería Ambiental. Es, además, representante legal de LAUEST ACU S.A.S., empresa dedicada a la gestión de los Aceites de Cocina Usados (ACU) en La Guajira.



La historia de este emprendimiento comenzó con una particular coincidencia que terminó convirtiéndose en inspiración.
Mientras formulaba el proyecto que posteriormente presentaría al Fondo Emprender del SENA, comenzaron a llegarle por diferentes medios mensajes relacionados con “El milagro del aceite”, del segundo libro de Reyes, capítulo 4, versículos 1 al 7.
Aquello llamó su atención. Poco a poco comenzó a interpretar esos mensajes como una señal y entendió que el aceite podía representar mucho más que un residuo: podía convertirse en el punto de partida de una iniciativa que respondiera a una necesidad concreta de su departamento.
En ese momento, explica Chaygen, en La Guajira no existía un gestor de Aceites de Cocina Usados, mientras que hogares y establecimientos no tenían una alternativa clara para entregarlo.
El aceite podía terminar en el suelo, sobre los árboles, mezclado con otros residuos, en fuentes de agua o directamente por las tuberías, generando impactos ambientales y contribuyendo al taponamiento de los sistemas de desagüe.
La problemática coincidía, además, con las disposiciones establecidas en Colombia para la gestión de estos residuos, entre ellas las contempladas en la Resolución 0316 de 2018 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Fue entonces cuando su formación profesional y la realidad de su territorio encontraron un punto de encuentro.
Con los recursos obtenidos a través del Fondo Emprender del SENA, Chaygen logró poner en marcha el proyecto que posteriormente se convertiría en LAUEST ACU.
Un nombre con historia familiar
El nombre también tiene un significado especial.
LAUEST fue construido a partir de los nombres de sus hijas, mientras que ACU corresponde a Aceite de Cocina Usado. Así, la identidad de la empresa reúne un vínculo familiar con el propósito ambiental que motivó su creación.
Desde el comienzo hubo, además, una convicción que terminó convirtiéndose en el lema de la empresa:
“Juntos somos la solución”.
Chaygen tenía claro que ninguna empresa podía resolver por sí sola una problemática que comienza en los hogares y alcanza a restaurantes, instituciones, empresas y comunidades.
De 14 litros a cuatro toneladas mensuales
Los comienzos fueron modestos.
En 2024, la primera recolección de LAUEST ACU fue de apenas 14 litros de aceite usado.
Hoy, ese dato contrasta con el camino recorrido. La empresa recolecta aproximadamente cuatro toneladas de Aceites de Cocina Usados al mes y cuenta con una capacidad instalada de 15 toneladas.
La meta es utilizar completamente esa capacidad y continuar creciendo, pues todavía existe una cantidad importante de aceite que no llega a sistemas formales de recolección.
Para facilitar su entrega, LAUEST ACU cuenta con rutas organizadas por sectores y atiende solicitudes de hogares, restaurantes, establecimientos comerciales, instituciones y empresas a través de la línea 321 226 4472.
El lugar donde comienza una nueva etapa
En la salida hacia Santa Marta, en el kilómetro 3 + 430, sector La Cachaca 1, funciona el centro de acopio de LAUEST ACU.
Allí llegan los aceites recolectados en las diferentes rutas, puntos de acopio y establecimientos vinculados. Los tanques instalados permiten recibir, consolidar y almacenar el material antes de que continúe hacia la industria del biodiésel, donde puede ser aprovechado como materia prima.
De esta manera, aquello que salió de una cocina como un residuo puede incorporarse nuevamente a un proceso productivo.




Más que recoger: enseñar
Para Chaygen, recoger el aceite no era suficiente. También era necesario que las personas comprendieran qué hacer con él.
Por eso, LAUEST ACU desarrolla jornadas de sensibilización ambiental y recolección en conjuntos residenciales y comunidades, en articulación con la Alcaldía y con entidades y empresas públicas y privadas, entre ellas Aqualia.
La empresa también ha construido alianzas para ampliar su alcance. Cuenta con puntos de acopio en instituciones como el SENA y Corpoguajira, y mantiene un convenio con la Universidad de La Guajira para fortalecer acciones relacionadas con educación ambiental, gestión de ACU y trabajo comunitario.
Restaurantes y empresas, parte de la solución
Los restaurantes son importantes generadores de Aceites de Cocina Usados. Por ello, LAUEST ACU trabaja directamente con estos establecimientos, realiza la recolección y acompaña el proceso.
Como respaldo, entrega el certificado correspondiente de la gestión realizada, permitiendo que los establecimientos cuenten con soporte documental sobre el manejo del residuo.
Una oportunidad para las mujeres
El impacto de este emprendimiento también tiene un componente social.
Mujeres cabeza de familia participan en la recolección casa a casa, generando ingresos y haciendo parte de esta cadena de recuperación.




LAUEST ACU les proporciona las pimpinas necesarias para almacenar y recolectar el aceite, integrándolas activamente a la operación.
Para Chaygen, allí está una de las posibilidades más valiosas de la economía circular: que una acción ambiental también pueda convertirse en una oportunidad para las personas.
Un negocio verde que ya recibe reconocimientos
El camino recorrido por LAUEST ACU también ha comenzado a ser reconocido.
La empresa cuenta con aval como Negocio Verde y recientemente obtuvo en Ambientarte el reconocimiento a la Excelencia Ambiental como empresa del departamento de La Guajira.

Detrás de estos reconocimientos hay una historia que comenzó con apenas 14 litros y que hoy alcanza cerca de cuatro toneladas mensuales.
La meta es llegar a las 15 toneladas de capacidad instalada, ampliar las rutas y lograr que más hogares, restaurantes, empresas e instituciones encuentren una alternativa adecuada para entregar sus aceites usados.
La historia de LAUEST ACU demuestra que un cambio puede comenzar con un gesto sencillo: guardar el aceite después de cocinar y no arrojarlo por el lavaplatos.
Ese pequeño acto puede conectar a una familia con una ruta de recolección, a una mujer con una oportunidad de ingreso y a un residuo con una nueva posibilidad de aprovechamiento.
Es precisamente la filosofía que resume el lema de la empresa: “Juntos somos la solución”, una invitación de LAUEST ACU a que hogares, restaurantes, empresas, instituciones y comunidades hagan parte de esta cadena.
Porque para Chaygen, el propósito no termina en recoger el aceite: está en lograr que cada vez más personas comprendan que, cuando se gestiona adecuadamente, un residuo puede convertirse en una oportunidad para el ambiente y para la gente.
Ese aceite puede ser entregado a LAUEST ACU para que continúe su proceso de aprovechamiento. Si eres un hogar, restaurante, empresa o institución y no sabes qué hacer con tu aceite usado, puedes comunicarte al 321 226 4472 y solicitar su recolección.
Así, una acción cotidiana puede ayudar a evitar una disposición inadecuada, apoyar una cadena de economía circular y generar oportunidades para quienes hacen parte de ella.
Guarda tu aceite usado, entrégalo correctamente y haz parte de la solución.
