Los actos religiosos se llevaron a cabo en la iglesia Divina Pastora.

Muy emotiva fue la celebración religiosa de la virgen de Chiquinquirá, que la comunidad zuliana vivió en el Distrito de Riohacha.

Pese a estar lejos de su país, los venezolanos se reunieron para conmemorar los 310 años de la aparición de la virgen en el Lago de Maracaibo, hecho que quedó marcado en los marabinos y que cada año lo celebran en la Basílica (cuando están en su país), para honrar a la Chinita, venerarla y pedir su intercepción ante Dios.

Gracias a la asociación Salto del Ángel, por segundo año consecutivo es honrada la virgen de Chiquinquirá, en esta oportunidad con una eucaristía oficiada en la iglesia Divina Pastora, ubicada en la calle Primera de Riohacha.

Venezolanos y colombianos se unieron en una sola oración, para pedirle a la madre de Dios bendiciones para cada uno de los venezolanos en mundo, además agradecieron la acogida del pueblo guajiro y colombino ante la crisis migratoria.

También hubo una procesión con la virgen en los alrededores del parque Nicolás de Federman, mientras que los fieles entonaban los cantos en honor a la madre de Jesús.

Maybelys Ávila Barona,  presidenta de la asociación Salto del Ángel explicó que éste fue espacio propicio para agradecer el milagro de la solidaridad de los hermanos colombianos.

“Los zulianos cada 18 de noviembre donde nos encontremos celebramos la devoción de nuestra patrona, hoy aquí quisimos hacer un encuentro alrededor de la fe para agradecer los gestos de hermandad y pedir por los desfavorecidos; la virgen une a Colombia y Venezuela y queremos fortalecer ese lazo de unidad” manifestó Maybelys Ávila.

La celebración religiosa contó con la participación del coro infantil de la fundación Zenobia Barliza, quienes interpretaron varios cánticos durante la misa, y para finalizar se hizo presente la gaita zuliana, con interpretaciones a cargo de la artista Vanessa Cárdenas.