El proyecto de la línea de transmisión de energía eléctrica Colectora-Cuestecitas-La Loma, proyecto estratégico para el desarrollo de las energías renovables no convencionales en La Guajira que desarrolla el Grupo Energía Bogotá, se encuentra en etapa de elaboración del Estudio de Impacto Ambiental (EIA), para ser presentado ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales -ANLA- y obtener así la licencia ambiental que le permita entonces iniciar su construcción.

Como requisito del proceso de licenciamiento ambiental, el Grupo Energía Bogotá informó que está desarrollando el proceso de consulta previa con las 224 comunidades étnicas certificadas por el Ministerio del Interior.

Hasta el momento la Entidad ha realizado cerca de 150 reuniones de socialización del proyecto y de consultas previas con 224 comunidades étnicas, incluyendo comunidades wayuu, pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta y consejos comunitarios afrocolombianos localizados en los departamentos de La Guajira y Cesar.

Se realizarán más de 700 reuniones de consulta previa en esta fase del proyecto.

Se informó que el proceso de consultas previas fue suspendido a causa de la pandemia por COVID-19 y una vez se cuente con la autorización respectiva del Ministerio del Interior para su reinicio, el Grupo Energía Bogotá realizará más de 700 reuniones como parte del desarrollo de las consultas previas, hecho que sitúa este proyecto como uno con las mayores cantidades de consultas previas a realizar en el país.

Este proyecto fue adjudicado al Grupo Energía Bogotá, por la Unidad de Planeación Minero Energética – UPME en febrero de 2018, y es considerado un proyecto estratégico para la transición energética del país, dado que permitirá transportar la energía renovable que se producirá en los parques eólicos y solares de La Guajira y Cesar y llevarla a través del Sistema Interconectado Nacional (SIN) al resto de Colombia.

“El Grupo Energía Bogotá, interesado en promover el desarrollo económico, social y cultural de La Guajira y el Cesar, comenzó a hacer presencia en estos departamentos en junio 2017. Es decir, meses antes de la adjudicación del proyecto Colectora, el Grupo Energía Bogotá inició un proceso de relacionamiento genuino en territorio, mediante visitas a más de 170 comunidades del pueblo Wayuu, pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta –en cabeza del pueblo Wiwa– y consejos comunitarios afrocolombianos, generando espacios participativos de diálogo intercultural respetuoso de sus usos y costumbres, con el fin de socializar las alternativas de ruta del proyecto para la elaboración del Diagnóstico Ambiental de Alternativas”, indica la empresa.

Agrega que adicionalmente, el Grupo Energía Bogotá cumple con la normatividad técnica y ambiental, es respetuoso del ordenamiento legal y de las comunidades que habitan en las áreas de influencia.

“Ejemplo de esto, es el cambio en el trazado de la línea de transmisión de energía en territorios de uno de los pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta: Después de realizar un recorrido a pie, a lo largo del trazado inicialmente propuesto y aprobado por ANLA, con participación de los representantes del pueblo Wiwa y los equipos interdisciplinarios del proyecto, se evidenció que la línea estaba atravesando sus lugares sagrados, por lo que de común acuerdo se identificó una nueva ruta que no afectara los sitios sagrados y que permitiera el desarrollo del proyecto, así este cambio significara nuevos trámites, diseños y aprobaciones adicionales al proyecto. Como resultado, se cambió el trazado en tres (3) kilómetros de la línea de transmisión, dentro del territorio de los pueblos de la Sierra, denominado como ‘Línea Negra’”, explica la Entidad.