De acuerdo a los monitoreos realizados durante los últimos días al nuevo cauce del arroyo Bruno, la empresa Cerrejón constató que esta semana el afluente alcanzó su caudal máximo en lo que va del 2021, registrando más de 2,40 metros de profundidad.

“Esta es la cifra más alta alcanzada este año y demuestra el nivel de estabilidad, capacidad de manejo de inundaciones y buen estado de la ronda hídrica del arroyo cuatro años después de su modificación parcial”, precisó la empresa.

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Con este suceso se puede evidenciar que cuatro años después de haber realizado las obras, el nuevo cauce funciona igual que cualquier arroyo siendo capaz de manejar las crecientes, evitar riesgos de inundaciones para las poblaciones vecinas y facilitar el tránsito y supervivencia de la fauna de la zona.

La compañía minera resaltó que aunque esta semana se alcanzó el caudal máximo del año, este comportamiento se ha venido presentando en las temporadas húmedas entre el 2017 y 2020 donde el cauce del arroyo Bruno ha presentado caudales máximos, demostrando que desde el inicio del proyecto el arroyo ya era funcional.

Según Luis Madriñan, gerente de Gestión Ambiental de Cerrejón: “Lo que estamos viendo en estos días, con este caudal, son unos resultados que ya habíamos evidenciado en los estudios trimestrales de fauna, hidrología, flora, entre otros, que realizamos, los cuales permiten demostrar científicamente y con la validación de terceros que el arroyo se encuentra en buen estado y mantiene las mismas características de cualquier otro arroyo de la zona. Los 17 estudios realizados durante los últimos 4 años, lo convierten en uno de los lugares más estudiados de Colombia”.

Junio 2021.

Agosto 2021.

Septiembre 2021.

Dichos estudios han permitido verificar que el arroyo Bruno está muy vivo, tal como lo evidencian hechos contundentes como el haber mantenido en 2021 un flujo constante de agua, incluso durante la temporada seca.

Lo anterior ha propiciado el tránsito y subsistencia de las más de 390 especies de fauna como el tigrillo y el venado, así como más de 70 especies de plantas nativas presentes en la zona, dentro de las que se destacan el roble, el ébano, el algarrobillo, el puy y el ollita de mono, que han sido identificadas gracias a los monitoreos realizados en el arroyo.

“Cuatro años después de que comenzara el proyecto de modificación parcial, el nuevo cauce se ha convertido en un corredor de biodiversidad de 24 kilómetros que va entre la reserva forestal de Montes de Oca y el río Ranchería. Es así como gracias a su minucioso diseño y ejecución, además de mantener su flujo de agua y albergar a cientos de especies, ha permitido el crecimiento de más de 12.000 árboles, 2.000 de los cuales han nacido de forma natural”, informó la empresa.