Andrés Beleño canta cuando escucha sus canciones

Andrés Emilio Beleño Paba, aquel hombre alegre y de facilidad para regalar cantos y versos con una rapidez inusitada ya no es el mismo. Ahora es callado, de pocas palabras y meditación profunda.

Solamente están vigentes los recuerdos de sus gestas folclóricas, de sus cantos alegres, sencillos y de gran significado. Eso sí al mencionarlos entrega una sonrisa para dar su aprobación.

Es una crónica del amor de su familia por el Primer Rey de la Piqueria del Festival de la Leyenda Vallenata, de amigos y colegas que lo ven como un ejemplo a seguir.

La violencia acústica

¿Quién no ha tenido un vecino ruidoso que quiere hacernos participar contra nuestra voluntad de su nueva condición económica y de sus exultantes estados de ánimo?. El ejerce su poder apoyado en la tecnología, que le proporciona potentes y costosos equipos electrónicos. A este tipo de ciudadano le tiene sin cuidado la célebre frase de Benito Juárez “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Su sentimiento de dominio solo es comparable con el del macho alfa en una manada de lobos que somete a su grupo a través de un aullido estridente.

LOS ANIMES

Mientras en La Guajira olvidamos a los ANIMES en otros países han sido fuente de creación artística y de emprendimiento de proyectos. LOS GNOMOS se convirtieron en película y serie de televisión. Duendes también son los personajes de la famosa serie LOS PITUFOS. En México existe el Museo de Los duendes.

El año decisivo de Dasuki

Es desconcertante el divorcio que ha tenido el alcalde con el pueblo que se volcó a votar por él, que lo encumbró en los últimos años como una de las figuras más prometedoras de la política regional. En la reciente navidad, un esperpento presentado como gigante árbol navideño, fue escogido por sus críticos como el símbolo de la improvisación y la falta de tino de su gobierno, nunca una obra de ornato urbano había sido objeto de tanta ridiculización en la ciudad. El pueblo siempre busca objetivar sus representaciones, dice la sociología, así que el árbol navideño de la calle 16 fue el centro de burlas y apropiado como símbolo del gobierno actual.

Himera Soto : La misionera de la educación

Una vez que se graduó como normalista del CEFA en 1957 retornó a su terruño preparada y equipada con la formación y la disciplina adquiridas y presta a transmitirlas junto con la escala de valores que les fueron inculcados, los cuales despertaron en ella su avidez por la enseñanza y la educación, como una manera de servir a los demás. Comienza su larga, abnegada y fecunda tarea de educadora en Maicao primero como docente en la Escuela del reconocido profesor Peñuela y posteriormente en el Colegio La inmaculada, durante un lustro.

Mi carro y yo

En una oportunidad le escuche un comentario a un observador de las tradiciones regionales, sobre la particular manera de bajar la velocidad de los vehículos y entablar conversación con el de al lado, su tesis apócrifa es que eso provenía de los ancestros que andaban en “bestias” (burros, caballos o mulas) por los caminos de herradura. Cabalgamos y hablamos en las bestias metálicas como propietarios individuales del camino, de la vida, del tiempo.

La revocatoria del Congreso

Los congresistas en ejercicio interpusieron varias demandas contra su revocatoria, reclamando el restablecimiento del derecho supuestamente conculcado y una millonaria indemnización por el daño infligido, pero ninguna de ellas prosperó. En el fallo proferido por la Sección tercera del Tribunal administrativo de Cundinamarca se dijo que “la revocatoria  del mandato de los congresistas elegidos para el periodo 1990-1994 fue un acto político derivado del poder otorgado por el constituyente primario a la Asamblea Nacional Constituyente y no violó los derechos adquiridos por los congresistas revocados” y que por lo tanto las pretensiones de estos no tenían fundamento.