«Canciones sin letras», ¿El gran pecado de la nueva ola vallenata?

La queja más recurrente de los melómanos vallenatos sobre la nueva ola, se enfila, precisamente, hacia la “falta de letra” de sus canciones. Aunque, siendo justos, también graban algunas canciones con un contenido rescatable, en menor proporción que las bailables. Bien es cierto que, el grueso del repertorio nuevaolero, se caracteriza por textos ligeros en su profundidad, con lenguaje jergal juvenil, lugares comunes, prosaísmo y coloquialismo, ausencia de lirismo. También es cierto que, muchas de sus canciones están repletas de ofensas contra la mujer. No es menos cierto que, el formulismo y el esquematismo es una marca en el ejercicio composicional de los nuevos autores.

Andrés Beleño canta cuando escucha sus canciones

Andrés Emilio Beleño Paba, aquel hombre alegre y de facilidad para regalar cantos y versos con una rapidez inusitada ya no es el mismo. Ahora es callado, de pocas palabras y meditación profunda.

Solamente están vigentes los recuerdos de sus gestas folclóricas, de sus cantos alegres, sencillos y de gran significado. Eso sí al mencionarlos entrega una sonrisa para dar su aprobación.

Es una crónica del amor de su familia por el Primer Rey de la Piqueria del Festival de la Leyenda Vallenata, de amigos y colegas que lo ven como un ejemplo a seguir.

La violencia acústica

¿Quién no ha tenido un vecino ruidoso que quiere hacernos participar contra nuestra voluntad de su nueva condición económica y de sus exultantes estados de ánimo?. El ejerce su poder apoyado en la tecnología, que le proporciona potentes y costosos equipos electrónicos. A este tipo de ciudadano le tiene sin cuidado la célebre frase de Benito Juárez “El respeto al derecho ajeno es la paz”. Su sentimiento de dominio solo es comparable con el del macho alfa en una manada de lobos que somete a su grupo a través de un aullido estridente.