En el marco del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía, la Alcaldía de Barranquilla ratificó su estrategia de expansión y conservación de la infraestructura verde urbana, una apuesta orientada a reducir los efectos del cambio climático, mejorar las condiciones ambientales y ayudar a la conservación de los recursos naturales de la ciudad.
A través de programas de siembra, mantenimiento y protección de árboles, jardines, corredores ecológicos y bosques urbanos, la administración distrital busca aumentar la cobertura vegetal y preservar los servicios ecosistémicos que aportan estos espacios al entorno urbano.
Aunque la desertificación suele relacionarse con territorios rurales y ecosistemas áridos, fenómenos como el aumento de las temperaturas, la pérdida de cobertura vegetal, la degradación de los suelos y la disminución de la biodiversidad también afectan a las ciudades. Frente a este panorama, Barranquilla ha impulsado una estrategia ambiental basada en la recuperación de espacios públicos y la consolidación de nuevas áreas verdes.


Los árboles cumplen un papel determinante en la regulación climática urbana. Además de generar sombra y reducir el efecto de isla de calor, contribuyen a conservar la humedad del suelo, facilitan la infiltración de aguas lluvias, ayudan a prevenir la erosión y favorecen la presencia de fauna y flora.
En los últimos años, la ciudad ha ampliado sus corredores verdes, fortalecido sus bosques urbanos y mantenido de forma permanente la infraestructura paisajística, acciones que han permitido incrementar la cobertura vegetal y crear nuevos hábitats para aves, polinizadores y otras especies.
Asimismo, el programa Siembra Más desarrolla labores especializadas de mantenimiento en parques, avenidas, zonas verdes y bosques urbanos, garantizando el adecuado crecimiento de las especies sembradas y la conservación de los beneficios ambientales que generan.


Desde la administración distrital también se destacó que la protección ambiental requiere la participación ciudadana mediante prácticas como el cuidado de los árboles, el uso eficiente del agua y la preservación de los ecosistemas urbanos.
«Cada árbol que sembramos y cuidamos representa una inversión en el bienestar ambiental de Barranquilla. La lucha contra la desertificación y la sequía también se construye desde las ciudades, fortaleciendo nuestros espacios verdes y promoviendo acciones que permitan una mejor adaptación frente a los desafíos climáticos del presente y del futuro», afirmó Richard Fernández, gerente de Siembra Más.
Con estas acciones, Barranquilla continúa fortaleciendo su modelo de sostenibilidad urbana y su capacidad de respuesta frente a los retos ambientales asociados al cambio climático.
