El 24 de octubre de cada año se conmemora en todo el mundo el Día Internacional contra el Cambio Climático, una celebración implementada por la ONU para concientizar sobre sus devastadoras consecuencias.

Cada día, en diferentes puntos de la geografía mundial, el planeta nos manda mensajes sobre las enormes transformaciones que está sufriendo: desde cambiantes pautas meteorológicas que amenazan la producción de alimentos; hasta el aumento del nivel del mar que incrementa el riesgo de inundaciones catastróficas.

Los efectos del cambio climático nos afectan a todos. Si no se toman medidas drásticas desde ya, será mucho más difícil y costoso adaptarse a sus efectos en el futuro.

Según la ONU existen tres hechos en que los científicos inciden y que son de enorme utilidad para entender mejor la raíz y la escala del problema:

  • la concentración de GEI en la atmósfera terrestre está directamente relacionada con la temperatura media mundial de la Tierra;
  • esta concentración ha ido aumentando progresivamente desde la Revolución Industrial y, con ella, la temperatura del planeta;
  • el GEI más abundante, alrededor de dos tercios de todos los tipos de GEI, es el dióxido de carbono (CO2) que resulta de la quema de combustibles fósiles.

El Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió en un discurso en septiembre de 2018 sobre la peligrosa amenaza que representa el cambio climático, señalando los enormes beneficios que la acción climática generará. El Secretario General también pidió a los líderes mundiales que afronten con valentía este reto y se mostró esperanzado en que los jóvenes nos mostrarán el camino hacia un nuevo futuro más ecológico.

En 2019 convocó a los Estados Miembros a participar en la Cumbre sobre la Acción Climática. Un importante evento que reunió a líderes mundiales, del sector privado y la sociedad civil con la finalidad de respaldar, incrementar y acelerar el proceso multilateral en la acción climática. Para dirigir los preparativos de esta Cumbre, el Secretario General nombró a Luis Alfonso de Alba, ex diplomático mexicano, como su Enviado Especial para esta importante reunión.

La Cumbre se centró en las áreas donde el trabajo y la cooperación internacional para poner freno al cambio climático puede ser más efectiva; la industria pesada, soluciones ecológicas, ciudades, energía, resilencia e inversiones para el cambio climático.

Los líderes que acudieron a esta cumbre informaron tanto de las acciones que están llevando a cabo en sus países, como de las propuestas que pondrán en la mesa durante la próxima Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Clima en 2020, donde se renovarán y aumentarán sus compromisos.

Al cierre de la Cumbre, el Secretario General animó encarecidamente a “aprovechar el impulso, la cooperación y la ambición, ya que todavía tenemos un largo camino por recorrer. Se necesita mucho más para neutralizar las emisiones de carbono para 2050 y limitar el calentamiento global a 1,5 ºC para finales de siglo. Necesitamos más planes concretos, más ambición, más países y más negocios. Necesitamos que todas las instituciones financieras, públicas y privadas, elijan de una vez por todas, la economía verde.”