El caudal del río Ranchería aumentó en promedio un 37% a su paso por la operación minera de Cerrejón, a pesar de tener el año más seco de los últimos cinco años, gracias a la estrategia ambiental de la compañía, que contempla una adecuada conservación de las cuencas de los arroyos que abastecen a este río. Este resultado, que pudimos comprobar en 2021, se ha logrado gracias a la recolección y canalización de aguas frescas, que son devueltas al río de manera segura y limpia, y al esfuerzo de conservación de los ecosistemas de rondas hídricas y conservación de micro cuencas.
“La gestión integral del agua que hacemos hace posible hacer minería con responsabilidad y cuidando el medio ambiente. El aumento del caudal del río Ranchería, con un agua que es apta para el consumo humano, demuestra que Cerrejón está comprometida con la protección de los recursos naturales y con el bienestar de las comunidades y de La Guajira. Seguiremos comprometidos con el desarrollo de nuestra operaciones de manera armónica con lo que nos rodea”, señala Luis Madriñan, gerente de Gestión Ambiental de Cerrejón.

La revisión de los caudales y la calidad del agua del río Ranchería, a su paso por Cerrejón, son supervisados por el IDEAM con las estaciones de monitoreo que tiene instaladas aguas arriba y aguas abajo de la operación minera. Además, la calidad del agua es monitoreada por un laboratorio certificado por el IDEAM.

Agua en Cerrejón

En Cerrejón el uso responsable del agua es una prioridad. Por eso, desarrolla sus operaciones con agua industrial o minera, la cual no es apta para el consumo humano, animal ni agrícola.

El 85% del agua empleada en los procesos mineros provienen de las escorrentías de lluvias y de los mantos de carbón (agua minera) que se utiliza para controlar las emisiones de polvo derivadas de las operaciones. El 15% restante se capta del río Ranchería y su acuífero aluvial, y es empleada en el consumo de empleados y contratistas, sus familias y la entrega a las comunidades del área de influencia. En Puerto Bolívar, el 100% del agua utilizada proviene del mar y se potabiliza en una planta desalinizadora.