
Para Cartagena con amor
Por María Isabel Cabarcas Aguilar*. Mi papá también escribía. Siempre leía ilusionada las románticas dedicatorias en los libros que le regalaba a mi mamá y admiraba en silencio su increíble agilidad para llenar los crucigramas del periódico El Heraldo diariamente, armado de su infaltable bolígrafo marca Parker, el cual años después me regalaría marcado con…