En la noche en que el deporte se vistió de gala, La Guajira encontró su nombre escrito en letras doradas

La ceremonia de Los Mejores ACORD 2025 no fue solo un desfile de trofeos ni una suma de aplausos protocolarios. Fue, sobre todo, un retrato del país que resiste, compite y sueña desde las pistas, las canchas y las aulas. En una velada que reunió a figuras deportivas, glorias del periodismo,  representantes del sector corporativo y educativo, y líderes políticos comprometidos con el desarrollo regional, el deporte Guajiro celebró su presente y apostó por su futuro.

Entre los reconocidos de la noche destacaron nombres como Carlos Arturo Robles, Andreina García, Hugo Leones, Edgar Ferrucho, Tomas Pérez Ramírez,  símbolos de liderazgo y gestión en sus respectivos campos. Sin embargo, la ovación más sentida llegó cuando se anunció la revelación deportiva del año: Tahis Alana Julio Cordero, una atleta de apenas 8 años que en 2025 convirtió su talento en una declaración nacional.

Tahis no solo ganó carreras: redefinió el asombro. Desde Valledupar hasta Santa Marta, pasando por Barranquilla, su nombre empezó a circular entre entrenadores y cronistas. Pero fue en Bucaramanga donde se consagró definitivamente, al coronarse como la mejor atleta U10 de Colombia, colgándose medallas de oro y firmando marcas que hoy ya son referencia en su categoría.

Su temporada fue la confirmación de lo que el atletismo infantil colombiano empieza a comprender: La Guajira ya no es periferia deportiva, es semillero nacional. En el Festival Nacional Infantil y Preinfantil, Tahis dominó el salto largo (3,60 m), los 50 metros planos (7”8, única en bajar de los 8 segundos) y los 300 metros (49”8, con una ventaja abrumadora). Tres pruebas, tres oros, una sola protagonista.

Al recibir el galardón de ACORD, Tahis habló con la serenidad de quien corre rápido pero sueña despacio:

“Me gusta correr porque me siento libre. Cuando estoy en la pista pienso en mi familia y en La Guajira. Quiero seguir ganando, pero sobre todo quiero divertirme”, dijo, con la medalla aún colgando del cuello.

El premio tuvo un significado especial para su tierra. En un departamento históricamente golpeado por el abandono estatal, estos reconocimientos funcionan como actos de justicia simbólica: visibilizan procesos, legitiman esfuerzos y envían un mensaje claro a los niños y niñas guajiros sí se puede llegar lejos desde aquí.

Para Juana Cordero, madre de Tahis, el galardón es también una victoria colectiva:

“Este premio no es solo de Tahis. Es de los entrenadores, de las ligas, de las familias que hacen rifas para viajar, de los niños que entrenan bajo el sol. La Guajira tiene talento; lo que necesita es que crean en ella”, afirmó emocionada.

La noche de los Mejores ACORD 2025 dejó una certeza: el futuro del deporte colombiano no siempre nace en grandes escenarios, sino en pistas de tierra caliente, en delegaciones pequeñas, en niñas que corren contra el viento. Tahis Alana Julio Cordero es hoy la revelación del año, pero también es algo más profundo: el símbolo de una generación que viene corriendo desde La Guajira para quedarse en la historia.

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