Por Matty Gonzalez F.

El barrio El triunfo es uno de los muchos que han surgido en Riohacha en los últimos años como resultado de invasiones o asentamientos urbanos irregulares promovidos por personas sin techo proveniente de otras regiones del país o de Venezuela. Está ubicado en la salida a Santa Marta y, al igual que su vecino Nueva Guajira, no dispone de un equipamiento urbano apropiado. Mucho menos de escenarios y programas para la recreación y la cultura de los niños, pero, gracias al emprendimiento de varios de sus habitantes, desde el año pasado 45 de ellos, con edades entre los 4 y los 14 años, reciben clases de teatro.

Los ensayos se realizan los días sábados a partir de las 2 de la tarde en un “ranchito de lata” del barrio y son una verdadera fiesta para unos menores que tienen pocas posibilidades de recrearse y de desarrollar su talento sana y productivamente. 

La promotora de esta iniciativa es la profesora Mery Naira  Pinto Quintero una riohachera  -hija de Edinson y Amada- que después de estar ausente de su tierra por varios años, forma parte del grupo de retornados que regresó a la ciudad y decidió poner al servicio de los niños y niñas lo aprendido en sus correrías por distintos lugares de la geografía nacional y del país vecino. Estudió teatro en Barranquilla y de ahí pasó a Santa Marta donde hizo parte de un grupo de dramaturgia que se presentó en el famoso Festival Internacional de Teatro de Bogotá. 

Más adelante se trasladó a Venezuela donde culminó sus estudios de licenciatura en educación y formó una familia (“tengo dos hijos, una niña de 9, un varón de 14 años y vivo con mi esposo”), pero la crisis económica y social en ese país precipitó su regreso a Colombia. De eso hace ya siete años. Durante ese lapso se ha alternado entre la labor docente con diferentes instituciones y personas particulares, de la que deriva su sustento, y la actividad teatral con los niños del barrio El triunfo, de la que deriva sus alegrías y satisfacciones. “Es una labor que adelanto gustosamente en mis ratos libres porque esos niños merecen todas las oportunidades. Y lo más importante: tienen deseos de aprender”, señala la profesora Pinto, y precisa que es tal su compromiso que para realizar los talleres “buscan materiales de reciclaje y hacen la actividad”.

La profesora está convencida de que esta gestión es necesaria para evitar que sus pupilos tomen un rumbo equivocado, sobre todo porque muchos de esos niños son huérfanos y viven con otros familiares. Razona que “hay que cuidar a la niñez porque hay mucha gente mala. Están amenazados por la prostitución, el maltrato…la idea es que no se pierdan en ese mundo malo. Debemos motivarlos para que crezcan en el amor al arte y la cultura.”, dice, y agradece el apoyo que ha recibido de moradores del sector para esta obra social, “como la señora Jessica que, pese a su discapacidad, es una de las que más colabora con la causa y a veces en clase alguna mamita nos acompaña para organizar a los niños”. 

Finalmente Mery  hace un llamado a la comunidad y a las organizaciones culturales a unirse con sus donaciones al evento que con motivo del cierre de las actividades de este año, se está organizando para el próximo sábado a las 10 de la mañana, una actividad para agasajar a estos niños. “Ellos recibirán un regalito, su certificado de participación en las clases y presentarán un sketch o cuadro corto de teatro, que es resultado del trabajo que hemos hecho hasta ahora, esperamos poder brindarles a ellos un espacio diferente ese dia, con refrigerios y muchos regalos para hacer de ese día de cierre, un dia feliz, los invito, a unirse a esta escenificación de vida”.

Hasta el momento, nos dice la Mery, esta loable iniciativa llamada «Los niños del Triunfo» no ha recibido ayuda alguna de las entidades culturales de Riohacha, aunque precisa que ese apoyo tampoco se ha solicitado, pero si llega con gusto lo aceptaremos”. Quizás esta nota sirva para que estos apoyos lleguen no solo por parte de la institucionalidad sino también de las personas de buen corazón que deseen apoyar esta causa  y permitan no solo mantener lo que ya está en marcha sino ampliarlo a muchos más niños, porque como señala nuestra entrevistada “los niños requieren de todo nuestro amor compromiso”. 

Para información apoyos  contactar a  Mery Naira Pinto Quintero  al cel  301 4137499