Los nuevos líderes wayuu
Sus arijunas acompañantes no esperan que le brinden sillas o chinchorros. Se van sentando o acostando en los chinchorros de los ancianos. En el intocable chinchorro del abuelo. Y se escuchan sus carcajadas y diálogos en español. Que dejan el sabor amargo de que se están burlando de los habitantes de la ranchería. Los nuevos líderes wayuu reparten dulces entre los niños, y traen algunos víveres. Pero los habitantes a diferencia del respeto a los viejos de antes. Saben que detrás de esa visita algunas trampas preparan en alianzas con el gobierno o políticos de turno.
