La empresa Cerrejón informó que ha sembrado en sus áreas de rehabilitación y compensación unos 242.000 árboles de especies nativas del bosque seco tropical, algunas de ellas bajo categorías de amenaza como el Caracolí, el Puy, el Guayacán Bola, el Ollita de Mono y el Corazón Fino.

Estos árboles se han sembrado desde el inicio de la operación, tiempo durante el cual también se han restaurado 4.488 hectáreas de bosque seco con la siembra de 1.800.000 árboles en áreas donde se llevaron a cabo actividades de minería y en bosques aledaños a la antigua operación.

“El objetivo es recuperar las funciones ecológicas de ecosistemas estratégicos para la región, reestableciendo servicios ambientales como la regulación hídrica y climática, el control de pérdida de suelos por erosión, captura y fijación de carbono atmosférico y  la generación de conectividad entre áreas de conservación”, indica la multinacional en un comunicado.

 En el 2019 se realizaron estas actividades en 476 hectáreas para contribuir a la la conformación del corredor biológico Wuin-manna que con más de 25.000 hectáreas que busca conectar la Sierra Nevada de Santa Marta con la Serranía de Perijá.

En ese año se emplearon personas de diferentes comunidades de la región que conforman asociaciones para la implementación directa de estas acciones. Adicionalmente, la empresa dice que continua adelantando el programa de investigación e instalación de sistemas agrosilvopastoriles para la apropiación de buenas prácticas productivas de la mano de cinco comunidades vecinas que agrupan cerca de 120 personas.