Por primera vez en la historia de Colombia, los océanos, son incluidos en el Plan Nacional de Desarrollo, sentando así el Gobierno Nacional un precedente y las bases para que el país se convierta en una gran potencia oceánica.

El Plan de Desarrollo 2018-2022 denominado “Pacto por Colombia, pacto por la equidad”, le apuesta con el pacto por los océanos a ser una potencia a nivel mundial y como pasos fundamentales para lograrlo tendrá que aumentar la competitividad y su desarrollo, garantizar la seguridad en el territorio oceánico, aprovechar sosteniblemente las oportunidades económicas que ofrecen y conocer sus ecosistemas.

“Cabe resaltar que el 48,8% del territorio colombiano está en los océanos; en el Caribe, se extiende en 589.560 km2 y en el Pacífico, en 339.100 km2, lo que le permite al país comunicarse con alrededor de 7.000 puertos y 3.700 rutas de comercio marítimas de América, Europa, Asia y Oceanía”, aseguró Gloria Alonso, directora del Departamento Nacional de Planeación (DNP).

El país posee 3.189 km lineales de costa, que cubren 12 departamentos, dentro de los cuales se encuentra La Guajira, y cerca de un centenar de municipios, cuatro archipiélagos, al menos 100 islas, 17 cayos, 42 bahías y cinco golfos. Estos territorios son habitados por cerca de 5.300.000 personas.

Este pacto tendrá un presupuesto de $3,2 billones incluidos en el Plan Plurianual de Inversiones obtenidos del Presupuesto General de la Nación, Sistema General de Participaciones, entidades territoriales, empresas industriales y comerciales del Estado, Sistema General de Regalías, cooperación internacional y sector privado, indicó la directora del DNP.

La inversión será destinada principalmente a temas de seguridad, infraestructura e investigación. En materia de seguridad, el país registra 22.916 arribos anuales a los puertos, los cuales requieren de protección.

En el caso de infraestructura, las últimas mediciones del Índice de Conectividad de Carga Marítima generaron para Colombia un valor de 50,12, esto sitúa al país a niveles de México (49,07) y Panamá (56,57), pero indica una brecha significativa respecto a países como Francia (84,00) o España (90,1).

En cuanto al tema de investigación se evidencia que existen bajos niveles de apropiación social y se deben aprovechar aún más los conocimientos científicos y tecnológicos sobre estas áreas.