El pasado 1 de febrero se realizó en el Centro de Convenciones Anas Mai,  de la ciudad de Riohacha  el I Foro Guajira Vive: Prospectiva para el Desarrollo Sostenible, organizado por el Centro de Pensamiento Unidos por La Guajira, y contó con destacados conferencistas de talla nacional y nutrida asistencia de publico.

Diferentes puntos de interès se tuvieron en cuenta dentro de las ponencias  relacionas con el desarrollo económico, social y cultural de La Guajira  que se encuentra determinado por múltiples factores y obstáculos por superar de manera colectiva.  Amilkar Acosta,  destacó que la baja presencia estatal y  la inestabilidad política  han venido  incidiendo  de forma negativa en  el desempeño de los gobiernos territoriales. Los altos niveles de pobreza  e inequidad se hacen cada vez más dramáticos, afectando los niveles de competitividad y transparencia en el ejercicio de los gobierno. Ello es concomitante con la percepción  de los  bajos niveles de confianza que tienen los gobernantes  y en sus resultados a partir de la ejecución de los programas e inversiones programadas. Llama la atención, que contando  con  recursos disponibles, aunque escasos como las regalías,  no es comprensible que en el segundo Departamento con mayores necesidades básicas insatisfechas y altos niveles de pobreza del país,   ellos se desaprovechen.

Frontera,energías renovables, economía de las abejas y el futuro de La Guajira.

Fabio Valencia Cossio,  compartió   su mirada  de  La Guajira desde la frontera, que la caracteriza  como una zonas  históricamente rezagadas, con desventajas comparativas, concentrando altos niveles de pobreza, migración, inseguridad y desplazamiento forzado.

Precisó  que el gobierno nacional no evidencia una política de desarrollo a largo plazo con una visión integral para la Guajira. Se observan documentos de política económica y social CONPES que corresponden a problemas coyunturales o decisiones judiciales (3833 de 2017 y el 3944 DE 2018). En este orden de idea, señala que es necesario establecer las condiciones necesarias para implementar una visión de desarrollo para La Guajira que mejore la competitividad y productividad.

Alfredo Deluque,  señaló que  sus gestiones parlamentarias han estado enfocadas  hacia el desarrollo sostenible y alineadas  con la agenda adoptada en el seno de las Naciones Unidas, en especial en los ODS 9, 10, 11, 13, 14, 15 y 17, a partir de cuatro ejes de gestión nacional:

  • Proyectos de Desarrollo productivo y soluciones integrales
  • Desarrollo vial y de Infraestructura
  • Turismo y Cultura como motor económico y de Desarrollo en La Guajira
  • Del carbón a la energía eólica

Adicionalmente,  planteó   que  en esta fase  le dará  importancia  a las  alianzas para lograr el desarrollo sostenible.Destacó el papel que juega cada ciudadano y concluyó  que todos tenemos una responsabilidad compartida desde nuestras posiciones para lograr un futuro para el departamento, el cual está en potenciar los bienes que tenemos sin comprometer el goce de estos para las  generaciones futuras, o sea  en la sostenibilidad.

La exposición del profesor Francisco J. Mojica, partiendo de una imagen actual exploró el futuro de La Guajira al año 2050. Comentó i) que  la economía y la sociedad de La Guajira no pueden seguir viviendo de quemar  gas y carbón; iii) que no podemos seguir haciendo más de lo mismo y llama a la innovación;  iii) que existen obstáculos por superar en la base económica, infraestructura e institucionalidad y iv) que  para cambiar debemos leer el futuro en sus diversas tendencias y en globalidad.

Señaló que  el futuro de La Guajira está en las energías renovables ya que se cuentan con las condiciones perfectas. A partir de allí es necesario construir esta nueva realidad, resaltando que el futuro no hay que esperarlo, sino que se construye en el día a día. Nueva realidad que hay que construir como pueblo con cuatro actores fundamentales: el Estado, los medios de producción (sector privado), la academia y la sociedad civil. Igualmente señaló que  la prospectiva como metodología de construcción de una sociedad deseada,  permite iluminar el presente con la luz del futuro (Michel Godet).

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Ydairis Yolima Carrillo, manifestó que  se debe avanzar y transformar nuestra sociedad. Para ello  es necesaria la ampliación de  la democracia y los  procesos de inclusión en la organización  del poder político, lo que asimila con un  mayor grado de  participación social y política, aprovechando los espacios existentes como la circunscripción electoral especial para indígenas y afrodescendientes, que en su consideración,  debe tener una extensión en lo local, que se traduce en la posibilidad de elegir  candidatos por esos grupos étnicos en las circunscripciones de Asambleas Departamentales y Concejos Municipales.   Su exposición  lleva entones a pensar en  que la calidad de la democracia es  la base sustantiva del desarrollo de la sociedad e institucionalidad  en  La Guajira.

En la construcción de esa sociedad deseada, la mujer debe tener un rol preponderante. En su exposición,  Claudia Patricia Da Cunha, acudió  a las bases conceptuales de  lo que llama la “economía de las abejas”.

Expertos apicultores afirman que la abeja reina es la que crea la colmena, busca a sus residentes y los cuida. Además, es la responsable de mantener la unidad de la colmena y lo hace a través del olor. La abeja reina libera unas feromonas que le dan el olor a la ‘casa’ y es la que va a identificar esa colmena de las demás.  Esta laboriosa abeja es la que distribuye las cargas, responsabilidades y la que designa a los centinelas para que velen por las demás.  Las mujeres están llamadas a ser como las abejas,    damas integrales, líderes comprometidas con el progreso y el cambio. Así como muchas de las mujeres guajiras  centradas en un  enfoque de  transformación territorial.

En este proceso de cambio social planificado,  Acosta y Valencia señalaron  factores incidentes en la construcción de futuro.   El primero, insistió  en  la necesidad de transformar la institucionalidad y avanzar en esfuerzos fiscales, que incluyen la reforma a la reformas del  Sistema General de Regalías, que impactó negativamente a regiones productora como La Guajira. El segundo, planteó que un proceso de cambio debe  tener como bases  identificar a la Guajira como un departamento especial y de frontera más allá del límite geográfico. En un  mundo globalizado,  se exige una mirada integral con enfoque multidimensional que permita comprender la diversidad y variedad de las zonas de frontera, en donde  La Guajira sea vista   como una oportunidad y no como un obstáculo, aprovechando las zonas de integración fronteriza (ZIF), en especial,  el modelo  de la Comunidad Andina de Naciones (CAN),   en donde se puntualizan políticas y planes a ejecutar según las características específicas de cada una de ellas. Es decir, avanzar dinamizando la capacidad productiva y comercial y la riqueza cultural de la población, sin perder de vista las capacidades de generación de ciudades como polos de desarrollo.

Todo esto, lleva a concluir que es hora de pellizcarnos, ya que  el futuro  se construye desde el hoy,  con más democracia y teniendo como centro  de la gestión del desarrollo a La mujer.