De acuerdo a lo informado por los directivos de la Fundación Letras Guajiras, ente organizador del evento, integrado por docentes de la Institución educativa Ismael Rodríguez Fuentes y escritores de la región, el desestimulo y falta de fomento los ha llevado a declinar en sus esfuerzos para sacar adelante este importante encuentro de la palabra; siendo notoria la falta de apoyo de la actual alcaldesa de El Molino, María Isabel Zabaleta quien, de acuerdo a lo informado por los miembros de la fundación: “En su periodo nunca ha apoyado con un solo peso el desarrollo de este evento, a pesar que cada año promete hacerlo. Tampoco acompaña la gestión. Eso nos ha llevado a comprometer recursos personales y acumular deudas.”

Las instituciones educativas, entre otros, se perderán la oportunidad de escuchar a grandes escritores.

Así, agotados ante la falta de apoyo y endeudados por la palabra empeñada, los organizadores del Encuentro de Escritores de El Molino dan por terminadas sus actividades, lo cual significaría inevitablemente el fin de este evento que, incluso, fue declarado patrimonio cultural por parte del Concejo Municipal, quien le brindó el reconocimiento como único evento artístico y cultural de El Molino, además de exaltar que “la organización busca recursos de fuera que se invierten y se quedan en El Molino”; sin embargo, “esto no ha servido para obtener respaldo de la actual mandataria, para quien parece que fuera un peso que el evento se organice en El Molino”, señaló un directivo de Letras Guajiras.

De esta manera, La Guajira se queda sin el único festival literario que le quedaba y el espacio natural de encuentro de sus escritores, el cual se ha convertido, a lo largo de dieciséis versiones, en el más connotado festival literario de la región con influencia en los vecinos departamentos de Cesar y Magdalena, y que en su trayectoria ha invitado a los más importantes escritores colombianos y autores de Venezuela, Italia y Chile, a compartir con medio centenar de autores guajiros, cesarenses y magdalenenses teniendo como público a toda la comunidad estudiantil molinera y guajira que acudían cada año a beneficiarse de los talleres y concursos literarios que se ofrecían en el marco de esta importante actividad literaria.