Al revisar los protocolos y atenciones que se están dando en los aeropuertos, en respuesta al COVID-19, la Contraloría General de la República estableció que en el 62,5% son deficientes.

El organismo informó que este porcentaje corresponde a los terminales aéreos de Ibagué, Popayán, Mitú, Riohacha, Pasto, Mocoa, San José del Guaviare, Corozal, Armenia, Cúcuta, Florencia, Inírida, Barranquilla, Lebrija, Arauca, Villavicencio, San Andrés, Quibdó y Bogotá.

En el aeropuerto Almirante Padilla, de Riohacha la Contraloría indicó que este no cuenta con zona de aislamiento, tiene sistema de señalización y no cuenta con medición de temperatura, por lo que le dio un puntaje de 1.

“Al revisar el reglamento sanitario internacional de la Organización Mundial de la Salud y la Resolución 380 del 10 de marzo de 2020 del ministerio de Salud, se evidencia que las terminales aéreas, así como sus operadores y las entidades que tienen competencia sobre su operación, no están cumpliendo las gestiones debidas en eventos para el transporte aéreo ante emergencias de salud pública”, asegura la Contraloría.

En un comunicado informó que la mayoría de los aeropuertos no cuentan con suficiente personal médico de las secretarías de salud departamentales y territoriales, empezando por la terminal aérea más importante del país, el Aeropuerto Internacional El Dorado, por donde transita más del 59% de los viajeros internacionales que pasan por el territorio nacional.

Consideró aceptables el 31,25%: los aeropuertos de Valledupar, Leticia, Neiva, Puerto Carreño, Yopal, Palmira, Montería, Manizales, Rionegro y Cartagena.

Los únicos terminales donde se consideran sobresalientes los protocolos establecidos son los de Pereira y Santa Marta, que corresponden al 6,25% de todos los visitados.

La Contraloría considera urgente elevar los controles y llegar a las condiciones de estándares que requieren la declaración de emergencia que tiene en este caso el brote del COVID-19.

 

“Estamos lejos de cumplir los protocolos correctos recomendados por la OMS, sobre detección de los viajeros enfermos, interrogatorios a los mismos, notificación de alertas sobre enfermos sospechosos y aislamiento de los mismos”, concluyó el Vicecontralor Ricardo Rodríguez Yee.