El Gobierno Nacional en coordinación con los gobernantes locales, presentó el plan de reapertura de varios aeropuertos del país, después de cinco meses que estos estuvieran cerrados debido a la pandemia del COVID-19.

De acuerdo con las disposiciones y la coordinación entre los ministerios del Interior, Salud, Transporte y la Aeronáutica Civil, así como las autoridades municipales y la Comisión Intersectorial, el ‘plan piloto’ empezará a aplicarse sólo en 15 terminales aéreas del país.

Estos aeropuertos son el Alfonso Bonilla Aragón de Palmira, que sirve a Cali; el Ernesto Cortissoz de Soledad, que sirve a Barranquilla; el Rafael Núñez de Cartagena, el Simón Bolívar de Santa Marta, El Edén de Armenia, el Matecaña de Pereira, La Nubia de Manizales, José María Córdova de Rionegro, Olaya Herrera de Medellín, Los Garzones de Montería, El Dorado de Bogotá, Antonio Nariño de Chachagüí, que sirve a Pasto; Gustavo Rojas Pinilla de San Andrés Isla, Palonegro de Lebrija, que sirve a Bucaramanga y el Camilo Daza de Cúcuta.

En primera medida, el lineamiento contemplado en la Resolución 1054 de 2020 prohíbe el estacionamiento prolongado de vehículos a las afueras de los aeropuertos, los pasajeros deben ingresar dos horas antes del vuelo, sin acompañantes y con el check-in diligenciado previamente. Tanto a funcionarios como a viajeros se les tomará la temperatura y se les dispondrá alcohol glicerinado al 60%.

En el terminal aéreo

Ya en el terminal, el protocolo dispone que se deban instalar barreras protectoras en los módulos de facturación que se habiliten, se prohíben las aglomeraciones en locales comerciales y se debe garantizar el distanciamiento físico de dos metros entre personas. Además, los locales comerciales implementarán protocolos de limpieza y desinfección, así como disponer información visible sobre las medidas para prevenir el contagio del COVID-19.

Los cajeros automáticos y demás máquinas expendedoras se deben desinfectar cada hora, no se deben compartir documentos más allá de poder visualizarlos por parte de las autoridades, como también se debe evitar al máximo el contacto con la maleta del pasajero, por lo que se invita a llevar únicamente equipaje de mano. Entre otras precauciones, los bebederos de agua estarán fuera de servicio.

El protocolo también precisa que cuando sea necesario realizar una inspección física o manual, los operadores deberán utilizar mecanismos de protección adicional tales como caretas acrílicas o monogafas. En el mismo sentido, al realizar la inspección manual al equipaje de uso personal o de mano, el guarda de seguridad deberá cambiarse los guantes antes de realizarla.

Respecto a lo anterior, se invita a los viajeros a evitar llevar elementos metálicos y otros artículos que puedan alarmar los equipos de seguridad, como también lo pueden ser zapatos de plataforma o suelas anchas.

Como aspecto importante, a los viajeros se les permitirá el transporte de geles y líquidos antibacteriales o antisépticos en el equipaje de mano en una cantidad máxima de 355 mililitros por persona.

Por último, en las salas de embarque las sillas se dispondrán con espacio suficiente a ambos lados, para garantizar el distanciamiento físico; y en los ascensores también se deberá garantizar esta distancia.

Al abordaje

Los pasajeros deben cumplir con las indicaciones del personal de la aerolínea, respetando en las filas el distanciamiento físico de dos metros. Ingresarán por grupos de tres filas de sillas o 10 pasajeros y primero las sillas finales de la aeronave.

No habrá contacto físico con el pasabordo ya que se validará visualmente o acercándolo a la maquina lectora por parte del pasajero.

Adicionalmente, se les anunciará a los pasajeros evitar el uso del baño del avión y mantener durante todo el vuelo el tapabocas. También se les dispondrá de gel antibacterial a los viajeros al subir y bajar de la aeronave.